On Parole
lunes, 24 de septiembre de 2012
Monsieur Periné.
viernes, 14 de septiembre de 2012
Era el hombre que no espera.
Era el hombre que no espera, el hombre de cera.
Era el hombre silencioso, el hombre sin sombra.
Era el hombre mortal, con una mirada bastaba.
Era el hombre que no espera, el hombre de tela.
Era el hombre que no calla, el hombre de juerga.
Era el hombre vividor, el hombre que nunca para.
Era todos estos hombres a la vez.
Era el hombre que no espera, el hombre de cera,
Era el hombre que en silencio, en sombras, te mata.
Era también el hombre de tela, que no calla.
Era el hombre que siempre está de juerga, nunca para.
Era tantas cosas a la vez que ni él mismo sabe quién es.
MK!
jueves, 30 de agosto de 2012
La última cena.
Sobre la mesa, ahora cubierta de polvo, todavía se mantenían los viejos útiles escolares, deberes inacabados, pinturas mordidas y ya sin color…Todos los recuerdos acudieron de golpe sin poder reprimir una lágrima. Se sentó en la que una vez fue su silla, seguía siendo igual de incómoda, pero la había extrañado. Era su vieja habitación. Cerró los ojos y recordó todo lo ocurrido.
Recordó la noche de tormenta en la que acabó todo. Su madre había hecho pizza de cena y la habían tomado en el salón, sentados en los sofás de cuero alrededor de la chimenea. Habían cenado pizza en el salón porque su padre no estaba; a él no le gustaba la pizza, y no le gustaba cenar en el salón. Era un hombre muy estricto.
A causa de la tormenta, sus hermanos pequeños tenían miedo, pero por fin lograron hacerles dormir. Entonces alguien, en silencio, abrió la puerta usando la llave, por lo que la alarma no sonó, pero ella lo había oído y, por un instinto primario, supo que algo malo iba a pasar y, por ese motivo, llamó a la policía. No podía ser su padre, estaba en la otra punta del mundo, y nadie más tenía la llave, aparte, claro está de su madre y ella.
Oyó como alguien subía las escaleras, se arrebujó más entre las sábanas, como si ellas pudieran protegerla y esperó, llorando, a que la policía llegara. Cuando la policía llegó no se podía creer lo que había pasado en lo que ella esperaba, acurrucada, bajo las mantas. Su padre…les había asesinado a todos, a todos menos a ella, suicidándose después.
Ahora, de nuevo en su casa, los recuerdos se agolpaban.
MK!
lunes, 20 de agosto de 2012
Por mi.
Por mí el mundo puede acabarse hoy, puede haber una gran catástrofe. Puede explotar el mundo, caerse todas las hojas de los árboles, desaparecer los animales y caerse hasta la más alta montaña.
Por mí podemos volver a la edad de piedra, incluso más atrás. Por mí podemos luchar contra el viento y contra la marea porque por mí, voy a luchar. Voy a luchar por el azul del cielo, del mar, por el verde de los campos, de los ríos…
Voy a luchar por mi vida, por mi mente, por mis ideas y por mi mundo. Voy a luchar por ti, por mi, por vosotros, por nosotros, por los dos. Voy a luchar por todo lo que hemos sido, por todo lo vivido, por lo que seremos, y por lo que viviremos,.
Por todo esto, voy a luchar.
MK!
lunes, 30 de julio de 2012
Ojos de Gato.
Vivía en un pequeño barrio marginal de la gran ciudad de Nueva York, acudí allí con esperanza de lograr el sueño americano pero no existe, al menos, no para mí.
Me llamaban Verónica y provenía de la África Negra, con apenas seis años y finalizada la Segunda Guerra Mundial, mi familia y yo nos mudamos, lejos quedan esos días. Cuando tenía 15 años mi padre murió, unos atracadores entraron en su tienda y le dieron dos tiros, murió en el instante. Fue ese el momento en el que decidí que no quería acabar como mi padre y que no quería más muertes en mi barrio, por lo que me esforcé mucho en lograr ser policía.
Llegué a los treinta con un elevado número de detenciones, ladrones comunes, asesinos, traficantes…es normal que muchas personas desearan mi muerte, aunque no fue una bala la que acabó con mi vida, fue la magia. En 10 años había hecho muchos progresos, salí de mi pequeño barrio para instalarme en una casa en un buen lugar con mi esposo Dan y mis dos hijos, Russel y Tommy. En el cuerpo de policía también había ido ascendiendo poco a poco.
Me habían llamado los jefes, querían que me ocupara de algo grande, de algo tan grande que, saliera bien o saliera mal, mi nombre sería conocido. Mi esposo me dijo que no aceptara, que era demasiado peligroso, ojalá hubiera escuchado sus palabras.
Tenía que infiltrarme en una secta de viejos magos hindúes que se dedicaban a estafar, o eso creíamos. Logré integrarme en la secta y rápidamente comencé a ascender. Desde que ingresé comenzaron a llamarme Ojos de Gato, ya que mi misión era observar y aprender y, en ocasiones, cuando era de noche, solo se veían mis ojos.
Poco a poco las enseñanzas me empezaron a absorber, dejé mi vida y ahora soy un brujo, Ojos de Gato. Escribo mis memorias ahora que voy a morir, llevo más de 40 años aquí y he hecho muchas cosas, no todas buenas, salvo el cuidar a mi esposo y a mis hijos…
MK!
lunes, 23 de julio de 2012
Sentir.
Sentir que no puedes más, que vas a reventar, que el veneno de tu lengua, la cual te muerdes constantemente, te va matando poco a poco.
Desear ser libre, volar, no estar atado a las normas de una sociedad injusta. Quieres salir de este vórtice de odio en el que vagas sin rumbo fijo.
Salir, como puedas, de esta mierda que te ahoga. La mierda que tú has elegido. Hundirte cada vez más y más en el barro. Que tu muerte este próxima y no pase ante ti la película de tu vida.
Mandar todo a paseo y quedarte encerrado en tu alma. No abrir los ojos, vivir en la ignorancia, pero vivir. Ser tú mismo. Ser tú en estado puro.
MK!